El Colegio de Madrid aborda las novedades de la futura Ley de Distribución

El Colegio de Mediadores de Seguros de Madrid celebró la semana pasada una sesión informativa en la que se abordaron las principales novedades introducidas en el Anteproyecto de Ley de Distribución (IDD) respecto de la actual Ley 26/2006, de 17 de julio, de Mediación de Seguros y Reaseguros Privados.

Juan Ignacio Álvarez, asesor jurídico del Colegio de Madrid, fue el encargado de impartir la jornada, en la que se abordaron, entre otras, las siguientes cuestiones:

Ámbito de aplicación. La primera nota diferenciadora de lo que será la futura ley y la vigente radica en que amplia su ámbito de aplicación que pasa de limitarse a los mediadores de seguros, para regular a todos los distribuidores de seguros, incluyendo entre ellos a las entidades aseguradoras. Este nuevo enfoque pretende dar una regulación más homogénea a los distintos canales que distribuyen seguros, evitando un trato distinto a actividades similares en muchos aspectos.

Agencias de suscripción. Resulta llamativo, sin embargo, que el proyecto no mencione a las agencias de suscripción entre los distribuidores de seguros y las siga regulando de forma diferenciada en el art 60 y concordantes de la Ley 20/2015, de 14 de julio, de ordenación, supervisión y solvencia de las entidades aseguradoras y reaseguradoras, distribuidores de seguros.

Determinación del órgano de control nacional o autonómico. Se mantiene, a los efectos de determinar el órgano de control de los distribuidores, la referencia a su domicilio y ámbito de operaciones, sin definir qué se entiende por “ámbito de operaciones”, lo que puede dificultar la determinación de la competencia del Estado o de las Comunidades Autónomas en distintos supuestos, lo que lleva a una inseguridad jurídica sólo paliada por el hecho de que, hasta la fecha, no se han llegado a plantear conflictos institucionales con base en esta cuestión.

Mediadores de seguros. Entrando ya en la regulación que se hace de los mediadores de seguros, el borrador mantiene las mismas figuras existentes actualmente: de un lado los agentes y operadores banca-seguro, exclusivos o vinculados, y de otro los corredores de seguros o reaseguros.

Agentes. Respecto de los agentes exclusivos y vinculados, no cambia sustancialmente su regulación, si bien se establecen plazos concretos para remitir la información sobre éstos al registro de mediadores, lo puede contribuir a reducir algunos de los problemas que se habían puesto de manifiesto con los retrasos en las comunicaciones de las entidades aseguradoras, tanto en relación con los nuevos agentes, al ser la inscripción requisito de su reconocimiento como tales, como en los supuestos de baja de los órganos de administración de sociedades de agencia, cuando dichos cargos solicitaban su inscripción como corredores o administradores de sociedades de correduría, supuestos en que, a veces, se ha dejado en suspenso la inscripción pendientes de la realización por la entidad aseguradora de la referida comunicación al órgano de control.

Nueva prohibición para exagentes. Lo más destacable del proyecto de norma en relación con los agentes de seguros es que el nuevo texto incluye una nueva prohibición, en su artículo 19, cuando establece que “Los agentes de seguros no podrán ejercer como corredor de seguros o colaborador externo de estos, tercer perito, perito de seguros o comisario de averías a designación de los tomadores de seguros, asegurados y beneficiarios de los contratos de seguro en los que hubiesen intervenido como agentes de seguros.”. Con ello no sólo limita aún más los derechos de los agentes que se transforman en corredores, sino que, además, se limita el derecho a la libre elección del mediador, que, sin embargo, se ha venido reconociendo hasta la fecha por la jurisprudencia de los tribunales y que, se sigue reconociendo en el proyecto al referirse a los cambios de mediador cuando se dan entre corredores.

Mediador de seguros complementario. El proyecto normativo incluye la nueva figura del “mediador de seguros complementario” cuyas características son las propias de los mediadores de seguros, en alguna de cuyas formas deben encuadrarse (agente de seguros complementario, corredor de seguros complementario). La norma establece, sin embargo, unas condiciones que deben cumplirse para ser reconocidos como tales, entre las que se encuentran: que su actividad profesional principal sea distinta de la distribución de seguros, que distribuya sólo determinados productos de seguros que sean complementarios de un bien o servicio y que dichos productos no den cobertura de seguro de vida o responsabilidad civil salvo que dicha cobertura sea complementaria del bien o servicio suministrado por el mediador en su actividad principal. Se establece en el borrador que esta nueva modalidad de mediador deberá ser inscrita en el Registro que dependerá de los respectivos órganos de control estatal o comunitario, en su caso.

Actividades excluidas. Quedan excluidas, en todo caso, del ámbito de la Ley, y por tanto del carácter de mediador, como ya ocurre actualmente, las actividades referidas cuando cubran riesgos de avería, equipajes, etc y las primas sean reducidas (hasta 600 euros año y 200 euros en periodos de vigencia inferiores al trimestre.)

Avisadores. Como novedad también el borrador no se considera actividad de distribución de seguros las actividades de mera captación de clientes, al excluirse el mero suministro de datos y de información sobre tomadores potenciales a los mediadores de seguros o reaseguros, o el mero suministro de información sobre productos de seguro o reaseguro, sobre un mediador de seguros o reaseguros si el proveedor no efectúa ninguna acción adicional para ayudar a celebrar un contrato de seguro o de reaseguro. No parece, por tanto, que vaya a ser exigible a estos captadores de clientes, una formación inicial ni continua en seguros, algo que parece lógico, dada la actividad que realizan. La nueva norma también permitirá la existencia de esta actividad de captación de clientes realizada directamente para las entidades aseguradoras.

Comparadores de seguros. En el capitulo de exclusiones de la actividad de mediación, el borrador ha optado por no regular como una forma de mediación a los comparadores de seguros. En su lugar al tratar de las páginas web, se regula su uso y la información que debe facilitarse al usuario, y se consideran éstas una herramienta al servicio de los distribuidores de seguros, quedando por tanto la actividad del comparador de seguros regulada, al tener que ser siempre un distribuidor de seguros.

Formación de corredores de seguros. En cuanto a los corredores de seguros, cabe destacar que la futura norma les impondrá, tanto a ellos como a los directores técnicos de las corredurías la realización de formación continua.

Cambio de corredor. Se regula de manera expresa el cambio de mediador dejando claro que es el tomador quien únicamente puede decidirlo, dejando sin regular el espinoso asunto de los derechos económicos del antiguo y nuevo mediador, algo lógico, por otra parte, ya que no deja de ser un aspecto ajeno al objeto de la norma.

Aval o seguro de caución. La nueva norma se prevé que recoja que las cartas de condiciones deben hacer referencia de manera expresa a que el corredor pueda o no dar una cobertura inmediata al cliente o el pacto expreso de que se procederá a domiciliar el pago de las primas en cuentas de las entidades aseguradoras, como requisito previo y necesario para que el mediador no tenga que suscribir un aval o seguro de caución.

Perdida de la autorización del corredor. Novedosa es también la regulación de la causa de perdida de autorización por inactividad del corredor que se apreciará si durante “dos ejercicios consecutivos que el volumen anual de negocio del corredor de seguros sea inferior a 100.000 euros al año en primas de seguro distribuidas, que se reducirá a 30.000 euros cuando el corredor distribuya como mediador de seguros complementarios y, en el caso de corredor de reaseguros, de 500.000 euros al año en primas de reaseguro distribuidas”. Incremento significativo respecto de las cifras actualmente vigente pero que se compensa con la referencia posterior a que “El cómputo anterior se realizará una vez transcurridos tres ejercicios a contar del siguiente al que se hubiera realizado la inscripción en el registro administrativo previsto en el artículo 7”. A mi entender, si bien parece claro que cuando se refiere a volumen total anual no cabe interpretar que se esté exigiendo que se genere anualmente una nueva cartera de dicho volumen, sí sería necesario concretar más que, como parece indicarse, el cumplimiento de los requisitos indicados se tendrá que dar como pronto en los años cuarto y quinto posteriores a la inscripción del mediador.

Protección de datos. Conservación de documentación. Se regulan de forma más pormenorizada las obligaciones en materia de protección de datos, incluyendo la regulación de los supuestos en que un corredor no necesita autorización expresa del cliente para tratar sus datos, y la obligación de conservar seis años la documentación base del asesoramiento prestado, incluso en casos de cese o cesión de cartera o negocio a otro mediador.

Remuneración de los distribuidores de seguros e información al cliente. Tanto en lo relativo a los distribuidores de seguros como a sus empleados se establece, por un lado, la prohibición de remunerar de manera que pueda verse afectada la obligación de veracidad en el asesoramiento al cliente, y por otro lado se establece una mayor información al cliente de la forma en que se es remunerado. En este sentido se establece la prohibición para todos los distribuidores de seguros (no sólo los mediadores) y sus empleados de la aplicación de “sistema de remuneración, de objetivos de ventas o de otra índole que pueda constituir un incentivo para que éste o sus empleados recomienden un determinado producto de seguro a un cliente si el distribuidor de seguros puede ofrecer un producto diferente que se ajuste mejor a las necesidades del cliente”. En este sentido, además, se establece la obligación de los mediadores de informar a los clientes de la naturaleza de la remuneración recibida en relación con el contrato de seguro, si trabajan a cambio de honorario, comisión, o a cambio de cualquier otro tipo de remuneración, incluida cualquier posible ventaja económica ofrecida u otorgada en relación con el contrato de seguro, o sobre la base de una combinación de cualquiera de los tipos de remuneración especificados.

Sanciones. Se incrementan de manera significativa las cuantías de las sanciones.

Tasas. Se duplica el coste de las tasas para inscripción de agencias, agentes, corredores y corredurias y sus responsables.

Ampliación de la información previa al cliente. Se regula con más detalle la información previa a facilitar en los seguros de vida, y la prevención de conflictos de intereses en el asesoramiento de productos de inversión basados en seguro

Ventas Cruzadas. Se regulan las Ventas Cruzadas, estableciendo una mayor información para el cliente, que la que se refería en anteriores borradores, y la posibilidad de adquirir por separado los productos ofertados.

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