Diferencia entre contratos mercantiles y laborales en el sector de la mediación

  • Entrevista a José Manuel Torres

El pasado 29 de octubre nos acompañó en el Colegio, el socio-director del Departamento Laboral del Grupo Olózaga, José Manuel Torres, para hablar de las diferencias entre contratos mercantiles y laborales en el sector de la mediación. Para los colegiados que no pudieron asistir, en esta entrevista abordamos los aspectos más importantes de su webinar online.

¿Cuáles son las principales diferencias entre un contrato mercantil y otro laboral?

Los requisitos que caracterizan a una relación laboral son, principalmente, la concurrencia de ajenidad y dependencia, sobre todo de esta última. En el contrato de Agencia regulado por Ley 12/1992, que es supletoria de la regulación actual de la distribución de seguros por RDL 3/2020, de 4 de febrero, en su art. 2 se destaca la necesaria independencia del Agente.

Por lo tanto, la principal diferencia entre un contrato mercantil y laboral es la concurrencia de la nota de dependencia en este último, que no ha de concurrir en un contrato de naturaleza mercantil.

Respecto a la ajenidad, concurre si, quien fija los precios o tarifas, selecciona la clientela, visitas a realizar o selección de zonas, pagando una retribución garantizada con independencia del resultado, es la empresa, y no concurriría si el mediador o colaborador externo tuviera libertad de organización en el desarrollo de su trabajo y cobrara su retribución en función del resultado obtenido con el mismo.

Si en el desarrollo de la actividad diaria por dichos empleados se dan notas propias de la dependencia y ajenidad, nos encontraríamos realmente ante una relación laboral.

José Manuel Torre, socio-director del Departamento Laboral de Grupo Olózaga

¿Por qué está poniendo el foco ahora la inspección en esta distinción? ¿En qué se fijan más?

La Inspección de Trabajo siempre ha perseguido la figura del falso autónomo. Tampoco es algo muy novedoso, ni siquiera en el ámbito de la mediación de seguros privados. Lo cierto, y en mi experiencia profesional lo he podido constatar, es que los Inspectores de Trabajo son en gran parte desconocedores de la figura de la mediación y confunden la vinculación más estrecha que puede tener un Agente exclusivo con entidad aseguradora o un colaborador externo con la Agencia de Mediación, con el requisito que hablábamos antes de la dependencia.

La Inspección de Trabajo se fija, sobre todo, en la circunstancia de prestación de servicios en un centro propiedad de la empleadora, sometido a una jornada y horario, así como al poder sancionador del empresario, utilizando los medios y materiales de la empresa y recibiendo instrucciones, así como tener que solicitar autorización previa para disfrute de permisos y vacaciones.

¿De qué manera afecta a los mediadores?

Los mediadores, como cualquier empresa o empresario, deben de tener en cuenta los requisitos contemplados legalmente para la concurrencia o determinación de la naturaleza jurídica de un contrato a formalizar a alguien que entra a prestar servicios para la misma.

Con independencia de que existe una presunción iuris et de iure de concurrencia de relación mercantil, cuando se trata de un contrato de agencia de seguros o colaborador externo de un mediador, es lo cierto que, si en el desarrollo de la actividad diaria por dichos empleados se dan notas propias de la dependencia y ajenidad, nos encontraríamos realmente ante una relación laboral, con independencia de la denominación que le hayan dado las partes contratantes. Y ello puede ser objeto tanto de actuación inspectora como de demandas formuladas a instancia de parte ante la Jurisdicción Social, bien ejercitando acción declarativa de reconocimiento del derecho a una relación laboral indefinida, o bien, en supuestos de cese, ejercitando la acción sobre despido.

La Inspección de Trabajo se fija, sobre todo, en la circunstancia de prestación de servicios en un centro propiedad de la empleadora, sometido a una jornada y horario.

José Manuel Torre, socio-director del Departamento Laboral de Grupo Olózaga

¿Cuáles son sus recomendaciones para evitar una sanción?

Para evitar que bien la Inspección de Trabajo o la jurisdicción social puedan considerar que el contrato mercantil formalizado no se corresponde a tal naturaleza, sino que efectivamente los trabajos desarrollados corresponden a una relación laboral, no hay que someter al empleado a la exigencia de cumplir una jornada y horario. Este es el requisito que se viene repitiendo en la práctica totalidad de las sentencias que reconocen la existencia de una relación laboral.

Asimismo, habrá que evitar la impartición de órdenes en cuanto a tareas a llevar a cabo, apercibimientos disciplinarios, concesión de permisos o exigencia de autorización para disfrute de vacaciones.

Sin embargo, el hecho de impartir cursos de formación, reclutamiento de mediadores para formar una red comercial, incluso la asistencia diaria a oficinas de la Compañía y utilización de herramientas y personal administrativo de la misma, no es por sí solo obstáculo para que se mantenga el reconocimiento de una relación mercantil.

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