El Colegio de Madrid explica las novedades legislativas en materia de mediación y el nuevo baremo

El pasado 26  de enero, el Colegio de Mediadores de Seguros de Madrid celebró una jornada formativa en la que se analizaron las novedades legislativas que entraron en vigor el pasado 1 de enero. En concreto, estas novedades modifican parte de la Ley de Mediación del 2006, la Ley del Contrato de Seguro de 1980 y la Ley 35/2015, de 22 de septiembre, de reforma del sistema para la valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación, que modifica la Ley de responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor, creando un nuevo baremo.

La primera parte de la jornada corrió a cargo de Juan Ignacio Álvarez, asesor jurídico del Colegio de Madrid, que explicó a los colegiados las novedades que han introducido en la Ley de Mediación la Lossear y el Rossear, que entraron en vigor el pasado 1 de enero. En ese sentido, Álvarez detalló que el antiguo auxiliar pasa a denominarse colaborador externo y tiene como funciones las que se pacten en su contrato pudiendo ejercer las funciones del auxiliar externo y auxiliar asesor, se comentaron sus incompatibilidades y su formación. En relación con el análisis objetivo, será la DGSFP la que estime en cada caso si es suficiente o no el número de propuestas. Asimismo, en referencia a la formación, el asesor jurídico del Colegio de Madrid comentó que “estamos a la espera de que se desarrolle la formación requerida para los mediadores, con mención especial a los nuevos colaboradores externos”.

Con relación a la Ley de Contrato de Seguro, Álvarez expuso el nuevo art. 8 regula una mayor descripción del riesgo asegurado en las pólizas; el art.11 habla de la no obligación de comunicar la agravación del riesgo en los seguros de personas; y el art. 22 reduce a un mes la antelación necesaria para que el tomador pueda rescindir el seguro, manteniéndose los 2 meses para el asegurador. Entre las novedades, también se incluye la posibilidad de nombramiento del tercer perito por parte de un notario, y la ampliación de la libre elección en los servicios de decesos e independencia.

Jornada novedades y baremo 008José Antonio Badillo, delegado regional del Consorcio de Compensación de Seguros y profesor del Colegio de Madrid, mostró las novedades que llegan con la Ley 35/2015, de 22 de septiembre, de reforma del sistema para la valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación, que modifica la Ley de responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor, creando un nuevo baremo.

Según señaló el ponente, el nuevo baremo se inspira en el principio básico de la indemnización del daño corporal; su finalidad es la de lograr la total indemnidad de los daños y perjuicios padecidos para situar a la víctima en una posición lo más parecida posible a la que tendría de no haberse producido el accidente. Para ello, explicó, también se identifican nuevos perjudicados y nuevos conceptos resarcitorios que no estaban recogidos en el antiguo baremo. Asimismo, se sistematizan y dotan de sustantividad propia las indemnizaciones por daño patrimonial (daño emergente y lucro cesante), que el antiguo baremo prevé de un modo significativamente simplista e insuficiente. Y se pone al día, mediante su aumento, el conjunto de indemnizaciones, destacando en particular las que corresponden a los casos de fallecimiento –y, en especial, la de los hijos de víctimas fallecidas– y de grandes lesionados.

Badillo también repasó casos prácticos para distinguir entre el “perjuicio personal básico” (tablas 1.A, 2.A y 3.A), los “perjuicios particulares” (tablas 1.B, 2.B y 3.B) y el llamado “perjuicio patrimonial” (tablas 1.C, 2.C y 3.C), que a su vez distingue entre daño emergente y lucro cesante. Dichas tablas en ocasiones se subdividen en otras tablas como, por ejemplo, la 1.C.1, relativa a las indemnizaciones del cónyuge de la víctima por lucro cesante, la 1.C.2, referida a las indemnizaciones de los hijos en el mismo caso.

Jornada novedades y baremo 012Para el ponente, uno de los aspectos más importantes de la reforma es, sin lugar a dudas, el tratamiento de los daños patrimoniales, como tercer eje del sistema, totalmente separado de los daños extrapatrimoniales. Este tratamiento clarifica y regula con detalle las partidas resarcitorias en concepto de gastos y racionaliza el método de cálculo del lucro cesante. En los supuestos de muerte se distingue entre un “perjuicio patrimonial básico”, referido a gastos generales, que serán aquellos “gastos razonables que cause el fallecimiento, como el desplazamiento, la manutención, el alojamiento y otros análogos”, con una cantidad mínima de 400 euros, y unos gastos específicos, que incluyen los de traslado del fallecido, repatriación, entierro y funeral.

En los supuestos de secuelas, se establece que son resarcibles los gastos previsibles de asistencia sanitaria futura, que se abonan directamente a los servicios públicos de salud. Se resarcen directamente al perjudicado los de prótesis y órtesis, que ahora también incluyen los gastos correspondientes a las reposiciones necesarias; los de rehabilitación domiciliaria y ambulatoria; los relacionados con la pérdida de autonomía personal, tales como los necesarios para ayudas técnicas o productos de apoyo, para la adecuación de vivienda o para resarcir el llamado “perjuicio patrimonial por incremento de costes de movilidad”, que incluye el actual gasto de adecuación del vehículo, pero que va más allá. También se resarcen al perjudicado los gastos de ayuda de tercera persona, que se miden en función del número de horas de asistencia necesaria y que son objeto de una detallada regulación.

Asimismo, en relación con las lesiones temporales, se distingue entre “gastos de asistencia sanitaria” y otros “gastos diversos resarcibles”, que se refieren a todos aquellos gastos necesarios y razonables que genere la lesión en el desarrollo de las actividades esenciales de la vida ordinaria del lesionado y entre los que se destacan, a título de ejemplo, “el incremento de los costes de movilidad del lesionado, los desplazamientos de familiares para atenderle cuando su condición médica o situación personal lo requiera y, en general, los gastos necesarios para que queden atendidos el lesionado o los familiares menores o especialmente vulnerables de los que se ocupaba”.

Por último, respecto al lucro cesante, se supera el factor de corrección por perjuicios económicos, que compensa sistemáticamente unos pretendidos perjuicios económicos, se hayan producido o no y, en caso de que se hayan producido, utiliza el criterio de aplicar un cierto porcentaje sobre el perjuicio personal básico. La reforma establece un modelo actuarial que parte de dos factores, el multiplicando y el multiplicador, cuyo producto determinará la indemnización correspondiente.


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