Gonzélez de Frutos: “Tenemos que conseguir que nuestro sistema de pensiones se sostenible y predecible”

Pilar González de Frutos, presidenta de Unespa, ha intervenido esta semana en una jornada organizada por Fundación Mapfre sobre los sistemas de pensiones, en la que se ha presentado el informe Sistemas de Pensiones, elaborado por el Servicio de Estudios de Mapfre. Sobre el estudio, la titular de Unespa señaló que “es claro al concluir que las reformas de pensiones llevadas a cabo en estas últimas décadas han buscado, claramente, procurar mejores niveles de sostenibilidad para los sistemas de pensiones. Esta afirmación tiene sus críticos, que dicen que mejor debieran haberse preocupado los reformadores en conservar adecuados niveles de generosidad del sistema”. Añadió que “la cuestión que yo me planteo es si verdaderamente existe una dicotomía entre sostenibilidad y generosidad; y, la verdad, cuando menos mi contestación es: rotundamente, no. Para mí, la distinción entre sostenibilidad y generosidad es una distinción falsa, por la razón fundamental de que la segunda no puede existir sin la primera. Un sistema generoso, pero no sostenible, a la postre, deja de ser generoso si quiere sobrevivir. De hecho, en España la combinación de la reforma de 2011, de la generación del índice de revalorización de las pensiones o IRP, y de la puesta en marcha del factor de sostenibilidad va a reducir la generosidad de las pensiones en algo más de 30 puntos o, si lo prefieren, aproximadamente en un 40%. Quienes sostienen que la defensa de la sostenibilidad de las pensiones ha sido un proceso ciego que se ha olvidado de la generosidad se equivocan. En realidad, cuando menos en mi opinión, apuntalar la sostenibilidad es lo que nos permite conservar cuando menos parte de la suficiencia de nuestras prestaciones”.

Acerca de qué hacer, para González de Frutos lo primero “es conseguir que nuestro sistema de pensiones actual sea un sistema sostenible y predecible. Al hablar de nuestro actual sistema de pensiones, obviamente, me refiero al sistema de reparto pues, al fin y al cabo, viene a ser en torno al 96% de todas las pensiones que se pagan en España”. Asimismo, para la presidenta de Unespa “mucho mejor que andar discutiendo cada equis años si movemos a no la edad de jubilación, mejor sería automatizar el sistema para que dicha edad se moviese cada vez que los demógrafos constatasen un desplazamiento suficiente de la longevidad. Sí, además, el sistema se dotase de algún elemento de reequilibrio automático que forzase medidas en su interior cada vez que la relación dinámica entre activos y pasivos se deteriorase, el automatismo sería notablemente positivo para todos”. En segundo lugar, según González de Frutos, «la otra cosa que nos tenemos que currar es un pilar de previsión que ahora mismo no tenemos. El que tenemos, y que quiero recordar otorga el 96% de las prestaciones del sistema, va a reducir su generosidad; es obvio que si queremos mantener la generosidad global necesitaremos que ese 4% que hoy viene de productos de capitalización sea más grande”.

Por último, señaló que “en suma, pues, en el esquema que nosotros propugnamos hay que construir cosas que ahora no tenemos; hay que implementar mecanismos que otros tienen, pero nosotros no; hay que generar masas de ahorro que hoy son mucho más pequeñas de lo que deberían ser; hay que mejorar la conciencia social sobre el sistema de pensiones, el conocimiento general, la transparencia; y hay que dotar al sistema de pensiones de mecanismos automáticos que permitan a los particulares tomar en cada presente decisiones informadas sobre su futuro”.

El informe analiza los principales modelos de pensiones, incluyendo el español, y cómo se han ido reformando cada uno de ellos para encajar en su sostenibilidad del impacto de los movimientos demográficos y, muy especialmente, el del envejecimiento poblacional. En concreto, además del español, también se han analizado los sistemas de pensiones de Estados Unidos, Reino Unido, Suecia, Holanda y Chile. El informe pone de manifiesto que los actuales sistemas de pensiones se enfrentan a la necesidad de ser reformados con el fin de garantizar su sostenibilidad y estabilidad en el largo plazo. En este sentido, apunta, además, a que no solo deben corregir los problemas de financiación derivados de la materialización de riesgos demográficos, económicos y financieros, sino que, en algunos casos, deben atender también las consecuencias no deseadas derivadas de las propias medidas que se han implementado para intentar corregirlas.


Sin respuestas a "Gonzélez de Frutos: “Tenemos que conseguir que nuestro sistema de pensiones se sostenible y predecible”"