La pandemia deja el mayor crecimiento del fraude al seguro de la última década

La tasa de fraude al seguro detectado en España fue en 2020 el mayor de la última década al situarse en el 2,21%, frente al 1,94% de 2019. Así lo refleja el VIII Mapa AXA de Fraude al Seguro, que justifica este repunte por “uno de los contextos sociales y económicos más complejos de la historia reciente del país, consecuencia de la pandemia de Covid-19”.

Tal y como ya ocurrió en los años posteriores a la última crisis económica, el Mapa explica que “los intentos de fraude al seguro, especialmente los ocasionales, se multiplicaron por dos”.

“Aunque la inmensa mayoría de los clientes son honestos, sabemos que algunas personas que atraviesan dificultades económicas pueden verse tentadas a cometer un fraude al seguro algo que, debido a las técnicas periciales, es hoy más difícil que nunca. En 2008 vimos como las tasas de detección de fraude al seguro se duplicaban, algo que podría volver a intentarse en los próximos meses”.

Arturo López-Linares, director de Siniestros de AXA.

Principales conclusiones

Tendencia ascendente del fraude. La tasa de fraude al seguro (cociente de siniestros fraudulentos entre el total de siniestros declarados) mantiene la tendencia ascendente de los últimos años.

Estabilidad en los pagos indemnizatorios. Los pagos indemnizatorios fraudulentos evitados en todos los ramos –Vida y No Vida, Particulares y Empresas– se han mantenido estables. En 2020 este importe fue de 67 millones de euros, lo que supone un incremento del 2% con respecto al año anterior.

Autos, el gran foco de fraude. El seguro de Auto, la movilidad, continúa concentrando el mayor porcentaje de fraude, con más de la mitad de los casos. En 2012 siete de cada 10 siniestros fraudulentos se producían en este ramo, pero el porcentaje ha ido reduciéndose paulatinamente, y de manera muy significativa en los últimos años como consecuencia de la reforma del Baremo de lesionados que tuvo lugar hace unos años, que hizo menos atractiva la coartada del coche para defraudar al seguro; y de nuevas técnicas de detección. El porcentaje de fraudes al seguro a través del coche ha caído 14 puntos porcentuales: del 61% de 2013, al 47% del año pasado.

Más del 87% de los casos están relacionados con supuestos siniestros que tuvieron lugar durante la circulación del vehículo. Cabe destacar, por tanto, que la reducción de la movilidad durante el confinamiento de la primera ola de la Covid19 no ha tenido un gran efecto, como cabría esperar en un principio. En términos de importes, los siniestros fraudulentos durante la conducción son los más relevantes, suponiendo más de 20 millones de euros, en línea con lo sucedido en 2019.

Crece el fraude en el hogar. Cabe destacar un fuerte crecimiento de los intentos de fraude en el Hogar, que en 2020 aumentaron un 18%. Cabe la posibilidad de que el confinamiento al que se ha visto sometida la población española desde el inicio de la pandemia haya influido en este hecho. Entre las prácticas más habituales están la presentación de facturas falsas a la hora de indemnizar un siniestro, la falta de mantenimiento de los bienes del hogar o el aprovechamiento de eventos climatológicos reales para generar siniestros falsos.

Aumento de los daños por agua. Los grandes fenómenos climatológicos (DANAs, borrasca Gloria, etc.) que afectaron a varias zonas de España en 2020 pueden ser una de las razones que expliquen el significativo aumento de 10 puntos porcentuales en el número de casos que esgrimieron daños por agua para tratar de cometer un fraude, pasando de suponer el 18% del total en 2019 al 28% el año pasado. 

Daños eléctricos y multirriesgos. Por su parte, en los casos en los que se adujeron daños eléctricos se sigue la tendencia descendente que comenzó hace unos años, hasta reducir su porcentaje al 17% (en 2015 representaban casi el 28%). En cuanto a los importes, el ramo de Multirriesgos sufrió intentos de fraude por valor de más de 9 millones de euros. Y los daños por agua, como cabía esperar, fueron los más significativos, con 3,6 millones de euros, seguido de fenómenos atmosféricos con 1,2 millones de euros.

Diversos. En el ramo de Diversos (RC, Industrias, Incendios, Decesos, etc.) los daños eléctricos son los que más se aducen para tratar de acometer fraudes, con más del 20% de los casos; seguido de los atmosféricos, con el 19%; y los daños por agua, con más del 12%; todos ellos muy vinculados a los fenómenos meteorológicos.

Menos fraude por fingir daños corporales. Los siniestros que fingen daños corporales suponen el 18%, y el 82% restante daños materiales. Hace solo cuatro años los daños corporales suponían más del 27% de los casos de fraude al seguro. El Mapa achaca este cambio a la reforma del Baremo de 2016 y la reforma del Código Penal Ley Orgánica 1/2015 de 30 de marzo.

Efectos en las pólizas. La detección de los casos de fraude tiene un impacto importante en la prima que pagan los asegurados por sus pólizas. El año pasado los pagos evitados por casos de fraude y que no fueron repercutidos en el resto de los asegurados supusieron un ahorro del 32% en el seguro de RC o del 19% en los casos de Transportes y Embarcaciones. Los ramos con mayor penetración en el mercado, este ahorro para los clientes fue del 4% en Auto y del 6% en Hogar.

Madrid, la región con menor tasa de fraude. Las comunidades autónomas con menor tasa de fraude al seguro han vuelto a ser Madrid (1,21%), País Vasco (1,45%), Castilla la Mancha y Cataluña (1,79% ambas). Por segundo año consecutivo, estas son las cuatro regiones españolas que menos defraudan al seguro.  Las comunidades autónomas donde esta tasa es mayor son Melilla (9%), Andalucía (3,41%) y Cantabria (3,39%).

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