El ramo de Vida, en el punto de mira del fraude al seguro

Según se desprende del IV Mapa del fraude en España de AXA, el ramo de Vida se ha convertido en el nuevo objeto del deseo del fraude al seguro. Los casos destapados por AXA en este ramo en 2016 aumentaron un 35% y la cuantía de lo defraudado se incrementó un 11,5%, hasta los 6,3 millones de euros. El informe desvela que, en cómputo total, AXA evitó el año pasado pagos indemnizatorios fraudulentos en todos sus ramos –Vida y No Vida, Particulares y Empresas– por un importe total de 59 millones de euros, lo que supone una caída de casi un 8% respecto del año anterior.

El trabajo también resalta que la disminución de la cuantía total que se evitó defraudar contrasta con el aumento del número de siniestros fraudulentos: 18.300 en 2016, frente a los 17.500 detectados en 2015. Para Arturo López, director de Siniestros de AXA, “lo que demuestran estos datos es que, aunque los intentos de fraude al seguro siguen aumentando, lo hacen por cuantías menores, probablemente influidos por una relativa mejor situación económica general”.

El estudio revela que la fórmula más habitual en los casos de Vida está relacionada con la ocultación de patologías previas a la contratación de la póliza. También son numerosos los casos de invalideces obtenidas de manera fraudulenta; aquellos en los que el defraudador finge su propia muerte con la intención de que sus familiares cobren la indemnización; o bien se hace pasar por el tomador, ya fallecido, y se registra como beneficiario de la póliza.

La entidad explica que el IV Mapa AXA del Fraude en España ha extrapolado y ponderado los datos de la compañía por su cuota de mercado geográfica y, de este análisis, “se puede inferir que la tasa de fraude nacional (entendida como el cociente entre siniestros fraudulentos y siniestralidad) continúa creciendo, pasando de menos del 1% en 2012 al 1,63% del año pasado”. Aun así, el informe revela que el volumen de clientes tentados a cometer un fraude es muy reducido. La gran mayoría de los siniestros son reales y reflejan las situaciones de riesgos normales que se producen en la vida cotidiana, siendo solo una minoría la que trata de obtener una indemnización ilícita a través del engaño.

El informe detalla que, aunque Auto mantiene su hegemonía como el ramo más atractivo para el defraudador y concentra casi 6 de cada 10 intentos de fraude al seguro, se aprecia una basculación desde este ramo hacia Multirriesgos. En 2013, el porcentaje de fraude en el que intervenía un vehículo era de 68,6%, frente al 59% de 2016. Por su parte, Multirriesgos (Hogar, Comercio y Oficinas, y Comunidades) ha experimentado en los últimos cuatro años un aumento de ocho puntos porcentuales (pasando de representar el 24% del total en 2013, a casi el 32% en 2016) en el número de intentos de fraude.

Asimismo, por cuarto año consecutivo se observa un descenso del fraude ocasional u oportunista; es decir, aquel en el que se aprovecha la realidad de un siniestro para introducir daños preexistentes o anteriores. Estos casos representaron el año pasado el 52% del total, frente al 57% de suponían en 2014. Este tipo de fraude concentró el 45% de los casos evitados durante 2016, frente al 42% de hace dos años. Pero tanto el ocasional como el premeditado han visto reducir su cuantía, es decir, el importe medio que se trata de defraudar en cada tipo de caso. En el 63% de los ocasionales se estaría hablando de un intento de fraude inferior a 600 euros; y en el premeditado, la indemnización media se ha reducido a 3.900 euros, frente a los 4.400 que de media trataban de defraudar en 2015.

En cuanto al fraude organizado, cabe señalar que pese a verse reducido el número de tramas detectadas respecto a 2015, la cantidad de siniestros fraudulentos llevados a cabo por estas han aumentado un 40%. Del mismo modo, el importe medio a defraudar por las grandes tramas ha caído de 5.500 euros en 2015, a 2.950 euros en 2016; lo que indica que el fraude organizado ha tratado de cometer mayor número de delitos por un importe menor.

El IV Mapa AXA del Fraude en España también ha analizado el fraude al seguro en función de las causas aducidas. De los datos de 2016 se desprende que en Auto, el 88% de los casos tiene que ver con la conducción del vehículo. A penas uno de cada 10 fraudes contiene una versión que no afecta a la conducción y que está relacionada con otras situaciones como robo del vehículo, rotura de lunas, incendio, asistencia o incluso daños atmosféricos. Por su parte, es importante destacar que en el ramo de Multirriesgo los fraudes relacionados con los daños por agua han superado por primera vez a aquellos que afectan a los daños eléctricos. Los primeros suponen el 40% del total, frente al 35% que representan los daños eléctricos.

Finalmente, el informe afirma que la tasa de fraude aumentó el año pasado en todas las Comunidades Autónomas, a excepción de Cantabria y Extremadura, hasta situar la media nacional en el 1,63%. La Ciudad autónoma de Ceuta, con el 7,9%; Melilla, con 3,8% y Andalucía, con el 2,6%, son las comunidades con mayores tasas de fraude al seguro.


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